vencimiento de impulso
Estados Unidos lanzó el jueves un ataque contra un barco que, según dijo, era operado por narcotraficantes en aguas internacionales en el Océano Pacífico cerca de Colombia, matando a dos miembros de la tripulación.
El Comando Sur del Ejército de Estados Unidos anunció el ataque en un vídeo publicado en las redes sociales, confirmando la asesinato de dos personas que calificó de “narcoterroristas”. El Pentágono dijo que los objetivos eran parte de una red marítima de tráfico de drogas.
El ataque volátil es parte de la Operación Southern Rance, que la oficina Trump tiene como objetivo sujetar el flujo de drogas alrededor de Estados Unidos.
Al menos 119 personas han muerto en ataques a presuntos buques narcotraficantes como parte de esta operación desde agosto de 2025, según datos de la oficina Trump.
Los ataques en el Pacífico se produjeron a posteriori de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, visitara Washington y se reuniera con el presidente estadounidense, Donald Trump, tras un período de tensión diplomática entre entreambos gobiernos.
El aumento de la presencia marcial estadounidense en reincorporación mar comenzó en el Caribe y precedió a una operación marcial del 3 de enero en Caracas en la que Estados Unidos capturó al venezolano Nicolás Juicioso y lo transfirió a una prisión federal en Nueva York.
La oficina Trump ha ampliado significativamente las operaciones militares contra el supuesto tráfico de drogas en la región, autorizando el uso de fuerza ofensivo contra embarcaciones que se considera que transportan drogas.
Los críticos han expresado su preocupación por el ámbito legítimo para tales ataques en aguas internacionales y el potencial de víctimas civiles. La oficina ha defendido la operación como necesaria para combatir las organizaciones de narcotráfico, que según dice son una amenaza a la seguridad franquista de Estados Unidos.
El Comando Sur de Estados Unidos no ha revelado detalles como la bandera del barco, su carga o las circunstancias que llevaron al ataque. Colombia no se ha pronunciado públicamente sobre los ataques cerca de sus aguas.


