La FIFA anunció el martes que había iniciado un procedimiento disciplinario contra la Alianza Española de Fútbol por los cánticos antimusulmanes de los aficionados españoles durante el partido del mes pasado contra Egipto.
El cántico provocó la condena de la fortuna española Lamine Yamal, del gobierno castellano y de la propia Alianza Española de Fútbol.
La policía española dijo que estaba investigando el comportamiento de los aficionados durante el partido amistoso del martes pasado en Barcelona.
Durante un partido de preparación para el Mundial que terminó con igualada 0-0 en el estadio RCDE cerca de Barcelona, se pudo escuchar a los aficionados españoles silbar: “Quien no salta es musulmán”.
Los anuncios en el sistema de megafonía del estadio y en la pantalla alertaron a los asistentes de que tal comportamiento estaba prohibido, pero los cánticos continuaron.
“La FIFA ha iniciado hoy un procedimiento disciplinario contra la Alianza Española de Fútbol por los acontecimientos ocurridos durante el partido amistoso contra Egipto”, dijo el organismo rector del fútbol en un comunicado.
Yamal, que es musulmán, dijo que los cánticos realizados por algunos aficionados en el RCDE Stadium eran irrespetuosos e intolerables. La fortuna del Barcelona dijo que no importaba que no fuera el objetivo.
Paralelamente a la investigación de la FIFA, los Mossos d’Esquadra han iniciado su propia investigación, que está a cargo de la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación.
El domingo, el ministro castellano de Asuntos Exteriores, José Manuel Álvarez, transmitió a su homólogo egipcio la condena del gobierno castellano por los cánticos racistas escuchados durante el partido.
El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Badr Abdellatti, reiteró su ineficacia del racismo y destacó que España es un “país tolerante y pluralista”.
Fuentes adicionales de información • AP


