Europa no tiene un problema de innovación, sino un problema de escalera, dice un nuevo documentación de la Agencia Internacional de Energía (AIE), señalando que si proporcionadamente el continente sobresale en investigación y proyectos piloto, sistemáticamente no logra traducir los avances tecnológicos en implementaciones industriales a gran escalera.
El extenso documentación fue publicado el miércoles mientras los ministros de energía se reunían al beneficio de la reunión ministerial de la AIE para evaluar los últimos logros tecnológicos en el sector energético.
Entre las tecnologías evaluadas se encuentran el crecimiento de pequeños reactores modulares (SMR), la energía de fusión o la captura y almacenamiento de carbono, todas ellas desempeñarán un papel en el futuro de los objetivos de seguridad energética y descarbonización de la Unión Europea.
El aventura efectivo para Europa, dice la AIE, no es que se quede a espaldas en ideas, sino que se convierta en un campo de pruebas para tecnologías que terminen siendo comercializadas, producidas y monetizadas en otros lugares. Esta advertencia está en cuerda con las decisiones políticas actuales del coalición, que se centran en impulsar la industria doméstico para proteger la competitividad general.
Los ambientalistas sostienen que el rumbo coetáneo de los responsables políticos europeos revertirá completamente el compromiso del coalición de conseguir la neutralidad climática para 2050. Mientras tanto, el documentación de la AIE apoya tecnologías innovadoras que podrían ayudar a atrapar o evitar millones de toneladas de CO2 de la entorno.
La AIE, con sede en París, estimó en 2023 que rodeando del 35% de las reducciones de CO2 necesarias para 2050 dependerán de tecnologías que aún no están disponibles comercialmente. Pero el postrer documentación sitúa la guarismo más cerca de uno de cada cuatro, lo que tranquiliza a los responsables de las políticas energéticas.
“La innovación energética se ha convertido en una prioridad estratégica para los gobiernos de todo el mundo”, afirmó el Director Común de la AIE, Fatih Birol. “Donado que la seguridad energética y la competitividad industrial son las principales prioridades, los países que continúen invirtiendo en investigación, demostración y admisión temprana estarán en mejores condiciones para liderar la próxima coexistentes de tecnologías energéticas”.
La AIE ha identificado más de 150 avances innovadores importantes, desde flato acondicionado y células solares de perovskita hasta energía de fusión, baterías de iones de sodio y sistemas geotérmicos de próxima coexistentes.
Más patentes de tecnología energética
El documentación de la AIE destaca que la tecnología energética se ha convertido en un activo financiero táctico, con patentes, capacidades tecnológicas nacionales y cadenas de suministro cada vez más vinculadas a la competitividad doméstico.
Las empresas emergentes en Europa captarán el 25% del haber de aventura energético mundial en 2025, frente al 15% hace cinco primaveras, y la región representó más del 40% de las empresas emergentes de energía que aseguraron su primera ronda de financiación, según el documentación.
En contraste, Estados Unidos representará casi la porción de todo el haber de aventura energético en 2025 y tiene liderazgo en una amplia matiz de áreas tecnológicas, mientras que Japón continúa especializándose en baterías y además está logrando avances en células solares de perovskita, combustibles a almohadilla de hidrógeno y energía de fusión.
Sin retención, persisten los desafíos, ya que las patentes de tecnología energética están disminuyendo en las principales economías de Europa y las nuevas empresas europeas generalmente logran rondas de financiación más pequeñas que sus contrapartes estadounidenses.
Sin retención, el documentación de la AIE dice que Europa sigue superando su peso en innovaciones como la energía de fusión, el almacenamiento subterráneo de hidrógeno, la electrificación industrial, la estabilización de la red, el almacenamiento de CO2, los combustibles sintéticos y la detección de metano.
En particular, el 40% de los proyectos en etapa destacamento de la AIE, que rastrean proyectos tecnológicos esenciales para conseguir la seguridad energética para 2030, tienen su sede en Europa, lo que destaca el papel central del continente en las tecnologías energéticas de próxima coexistentes.
¿Vendrá al rescate el Fondo de Competitividad de la UE?
El documentación identifica el Fondo de Competitividad de la UE, una útil de 410 mil millones de euros para aumentar la competitividad industrial, que pronto será examinada minuciosamente por los colegisladores de la UE como una respuesta esencia a los desafíos de las pequeñas y medianas empresas y las nuevas empresas de Europa.
La AIE dijo que el fondo refleja un impulso creciente para proteger las capacidades tecnológicas nacionales y apoyar cadenas de suministro críticas, inmediato con esfuerzos como la cometido estadounidense Creación.
“Alinear la financiación de la UE con la innovación es esencia para convertir la inversión pública en un impacto efectivo para las empresas. Las innovaciones que se dejan en los estantes de las universidades no se beneficiarán hasta que lleguen al mercado”, afirmó Cecilia Bornfeldal, directora ejecutiva de Digital Europe, un género industrial que representa la transformación digital en la UE27.
Dan Jorgensen, Comisario Europeo de Energía y Vivienda, dijo en un comunicado que la transición a la energía limpia no está muy acullá, pero ya está ocurriendo en todo el mundo.
“Se estima que entre 2019 y 2024, la expansión de la coexistentes de energía eólica y solar en la UE ha evitado rodeando de 59 mil millones de euros en costos de importación de combustibles fósiles”, dijo Jorgensen, explicando que el objetivo final no es solo la descarbonización, sino además proteger la seguridad energética de la región y conseguir la independencia.
“Para Europa, la transición a la energía limpia es una táctica industrial. Las energías renovables, la electrificación y las redes eléctricas modernas no son costes administrativos, sino activos estratégicos que ayudan a desmontar los precios y protegen a los consumidores de las perturbaciones del suministro energético”, añadió.


